FOTOGRAFÍA Y CONSTRUCTIVISMO

Después de la revolución de octubre de 1917 se inicia un periodo en la Unión Soviética que finalizará con la implantación del realismo socialista, en el cual se va a debatir sobre la dirección que debe tomar el arte en el nuevo régimen para que verdaderamente refleje el socialismo y la revolución. Se dieron así tendencias diversas –de vanguardia y tradicionales- admitidas por los dirigentes, que reinterpretaban de diferente manera las opciones más adecuadas del nuevo arte revolucionario[1].

La fotografía considerada en su aspecto “imagen mecánica” coincidía perfectamente con las ideas del primer arte soviético. Fue el instrumento de propaganda adecuado para la prensa, los libros y los carteles. Las fotografías se centraban en el mundo del trabajo, la belleza de las máquinas y los paisajes urbanos[2]. Además, la fotografía fue también un medio de aproximación a Europa, a través de exposiciones y muestras, produciéndose contactos e intercambios entre fotógrafos de los diversos países.

Estéticamente, la fotografía de vanguardia soviética concordaba con las tendencias fotográficas occidentales -Bauhaus, futurismo, dada, surrealismo-, ya que utilizaban recursos idénticos –fotogramas, imágenes distorsionadas, sobreimpresiones, composiciones asimétricas, picados y contrapicados-; sin embargo, había una diferencia fundamental, ya que en los planteamientos de la vanguardia rusa no solo se le daba intencionalidad artística, sino también dimensión sociopolítica: “enseñar al hombre la manera de considerar todos los ángulos de la visión del mundo desde una vista industrial, que, para la vanguardia, era el punto de vista socialista[3].

Artistas como Malevich, Naum Gabo, El Lissitzky o Gustav Klutsis rechazaban todo lo que de ilusionismo, emotividad y literatura tenía la pintura; por ello. Investigaron en el arte abstracto y no figurativo. A partir de 1913 utilizaron fragmentos fotográficos, ya que valoraban su capacidad para detener y registrar el mundo “real”, siempre desde un punto de vista meramente documental e informativo, nunca artístico. La fotografía les permitía conjugar la realidad (con imágenes de la vida real) con formas más oníricas.

La utilización de la fotografía por parte de los artistas de la vanguardia rusa tuvo una triple vertiente:

  • Por una parte, para los constructivistas se reveló como un medio ideal de inspiración en las composiciones geométricas para artistas como Popova o Rodchenko, la obra de arte en sí misma era la representación de la articulación interna de los objetos.
  • Otra de las variantes buscaba la yuxtaposición de la realidad mediante la cual se pretendía la crítica a través de formas más irónicas. En este grupo se encontrarían algunas de las composiciones de Rodchenko, las de su esposa Varvara Stepanova o los fotomontajes de Klutsis, de El Lissitzky y de Rodchenko.
  • Si para El Lissitzky, Rodchenko y Stepanova la fotografía –y en especial el fotomontaje- era un medio de crítica y representación de la realidad mediante la conjugación de elementos reales, Klutsis llegó a un más lejos, en una tercera vertiente del uso de la fotografía, llevando a las últimas consecuencias el reflejo de un claro mensaje ideológico.

Vavara Stepanova y Alexander Rodchenko 

            Alexander Rodchenko (1891 – 1956) y su mujer Varvara Stepanova (1894 – 1958) comenzaron a realizar cada vez de una manera más habitual el collage, al que incorporaron elementos fotográficos, junto a otros que planteaban la búsqueda de la construcción espacial. En ellos, además, incluían el mensaje político mediante alusiones a noticias y acontecimientos reales.

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            El papel de Rodchenko en la fotografía resulta primordial, tanto en la teoría como en la creación. Fue uno de los más activos teóricos del Constructivismo, en su línea más estricta como firmante del Manifiesto productivista (1921) que rezaba: “¡Abajo el arte, viva la técnica!”. También recurrió a menudo al fotomontaje para carteles de cine, portadas o ilustraciones de libros. Se distinguió como diseñador grafico y colaboró en revistas de referencia como Lef y Novy Lef.

 

Gustav Klutsis

Gustav Klut, Cartel para la Bienal del Deporte de Moscú, 1928
Gustav Klut, Cartel para la Bienal del Deporte de Moscú, 1928

Gustav Klutsis (1895 – 1944) estaba convencido de que la fotografía podía sustituir a la pintura y la escultura. Practicó activamente el fotomontaje a partir de 1919, año en el que publica Ciudad dinámica. Esta línea le llevará hasta mediados de los años treinta. Utilizó su obra como medio de difusión de los conceptos marxistas- leninistas y para proclamar la revolución mundial. Sus carteles para la Bienal del Deporte de Moscú son el reflejo de la nueva democracia. El deporte ejemplificaba la energía del trabajador que lo practicaba, reflejaba una sociedad sana y ayudaba a la fraternización de los pueblos, mensaje que nazismo y fascismo también intentaron potenciar[4].

 

[1] Ibidem, p. 297
[2] Sougez, Marie- Loup, Historia General de la Fotografía. Ediciones Cátedra, Madrid, 2011, p. 315
[3] Mulet Guitierrez, María José y Seguí Aznar, Miguel, “Fotografía y vanguardias históricas”. Laboratorio de Arte: Revista del Departamento de Historia del Arte, Nº. 5, 2, 1992, pp. 298
[4] Sougez, Marie- Loup, Historia General de la Fotografía. Ediciones Cátedra, Madrid, 2011, p. 315- 317
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